El tatuaje, Arte primitivo.

cesar redaccion 6 julio, 2014 0
El tatuaje, Arte primitivo.

Tatuarse el cuerpo no es algo nuevo y en las ultimas dos décadas a adquirido mas fuerza que nunca, siendo un fenómeno cada vez mas globalizado, sus orígenes se remontan a la prehistoria (edad de cobre).

Según datos de los expertos, los primeros tatuajes en humanos, se hicieron hace mas de 5.000 años. El hallazgo del Otzi “El hombre de hielo” en 1.991 por unos alpinistas en un glaciar entre Austria e Italia, ha puesto en evidencia el origen de este arte.

En la imagen podemos observar el Tatuaje en la espalda de Ötzi visto con luz ultravioleta. El hombre de hielo, tiene identificados un mínimo de 57 tatuajes, consistentes en puntos, rayas y una cruz junto a la rodilla izquierda.

la etimología de la palabra tatuaje proviene del samoano «tátau», que significa marcar o golpear dos veces, y se incorpora al castellano a través del francés, tatouage.

En japonés, la palabra que se usa para los diseños tradicionales o aquellos diseños que son realizados usando métodos tradicionales es «irezumi» (inserción de tinta), mientras que «tattoo» se usa para diseños de origen no japonés.

El tatuaje llegó a Occidente por vía marítima, Las expediciones de Colón en América y el contacto con los indígenas amerindios, pero cuando realmente se instauró en occidente fue en 1.769 cuando el capitán Cook en uno de sus viajes por el océano Pacífico encontró la isla de Samoa y la tripulación quedo fascinada por los tatuajes que lucían sus habitantes.

tatuaje_moko_maori

Banks, naturista y científico que navegó junto al Capitán Cook, describió en detalle en 1769 el proceso del tatuaje de la Polinesia, los marineros a su retorno, abrieron estudios de tatuaje e hicieron popular esta disciplina entre la sociedad. En 1846 se abre en Nueva York lo que aparentemente fue el primer estudio de tatuaje, Fellows, Hildebrandt y O’Reilly, fueron los precursores en hacer la práctica del tatuaje en una profesión.

1891_firts_Tattoo_Machine

En 1877 Tomas Edison desarrolló una máquina de tatuar que posteriormente en el año 1.891 el tatuador Samuel O’Reilly adapto y mejoró. Aunque los honores se los lleva O’Reilly, podemos decir que sin Edison no hubiera sido posible crear la actual máquina de tatuajes.

En realidad lo que inventó Edison fue una lapicera perforadora que hacía agujeros sobre el papel. La máquina vibraba hacia arriba y abajo entre 50 y 3.000 veces por minuto, y no tenía un propósito muy claro.

O’Reilly decidió que si se le agregaba tinta el aparato tendría un poco más de sentido, lo que dio nacimiento al padre de todas las máquinas de tatuar.

En el pasado primitivo, el tatuaje tenía su razón de ser en diferentes creencias: para fines punitivos, distintivos de pertenecer a una tribu o religión, como un método para invocar a dioses y demonios o un símbolo que otorgaba poder para luchar o librarse de la muerte. Su historia jamás se ha visto interrumpida y a lo largo de los siglos, se ha ido cambiando su visión en la sociedad. Desde ser un estigma hasta ser un signo de prestigio, siempre dependiendo de la cultura o incluso de la clase social. Desde finales del siglo XX, el tatuaje se ha ido popularizado e incorporando progresivamente en la sociedad cumpliendo funciones puramente estéticas, convirtiéndose un modo de expresión artística que no distingue entre sectores ó clases sociales.

Son muchas las voces que reivindican que esta particular expresión se etiquete como arte, pero la dificultad de ello, radica en su propia naturaleza: lo Efímero. Es decir, el tatuaje desaparece cuando lo hace el tatuado, y no deja huella para ser expuesto.

Ha día de hoy existen en el mundo y en nuestro país auténticos artistas del tatuaje que desde sus propios templos realizan autenticas obras de arte.


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